Paz interior
Y la paz de Cristo gobierne en su corazón. (Colosenses 3:15 RVA-2025)
La paz forma parte del «fruto del Espíritu», en el Nuevo Testamento, la palabra tiene una connotación de tranquilidad interior, una amalgama de esperanza, confianza y sosiego mental y espiritual. Si bien no existe fórmula mágica para alcanzar la paz interior, sí hay ciertas cosas que podemos hacer para cultivarla.
- Confiar en Dios La confianza no surge de la nada. En la infancia aprendemos a confiar en nuestros padres, porque sentimos su amor y nos beneficiamos de su atención y su concepción madura de la vida.
- Seguir los caminos divinos Cuando reflexionamos sobre lo que complace a Dios y hacemos lo posible por actuar en consecuencia, podemos dar por sentada Su bendición.
- En la dolencia, paciencia Sea lo que sea que nos acontezca o los factores que lo motivaron, podemos tener la certeza de que por medio de ello Dios desea obrar un bien mayor
- El pasado, pisado Es imposible estar en paz con nosotros mismos o con Dios si seguimos arrastrando la carga de errores cometidos.
- La adversidad sinónimo de oportunidad Cuando vemos las dificultades como oportunidades de crecimiento, entonces podemos agradecer las enseñanzas que sacamos de esas experiencias difíciles.
- Cultivar el contentamiento El contentamiento no consiste en fingir que somos felices ni en resignarnos a nuestra actual situación si debiéramos procurar mejorarla. Es amar a Dios y confiar en que Él compondrá las cosas. [1]
Da tiempo a Dios para que se te manifieste. Date un tiempo para guardar silencio ante Él y sosegarte. Espera hasta obtener por medio del Espíritu la certeza de Su presencia, de Su poder que obra en ti. - Andrew Murray
[1] Conéctate Plan de paz