Valorando tu aporte

Valorando tu aporte
Sunrise Devotional

Practiquen el mutuo respeto. Revístanse de humildad. (1 Pedro 5:5 RVC)

Hace varios años dirigí un grupo de canto juvenil formado principalmente por adolescentes. Disfrutaba mucho de mi función de conductor, tal vez demasiado. Me veía a mí mismo como el líder y siempre tenía que tener la última palabra, sobre todo en lo que respecta a cómo sonábamos y cómo debíamos sonar.

Una de las cosas que me señalaban repetidamente era mi tendencia a acelerar el tempo de las canciones cuando tocaba la guitarra, pero yo me negaba a admitirlo, hasta un día en que tocaba la batería mientras practicaba con otro grupo de músicos más experimentados. Efectivamente, el bajista me llamó la atención al principio y me dijo: «Mantén la cadencia, Steve. Estás acelerando mucho el tempo».

Quedé petrificado, solo que en aquella ocasión la observación procedía de un músico cuyo talento y experiencia superaban con creces los míos. Eso me hizo reflexionar. Ya desde hacía tiempo se notaba mucha tensión en el grupo de canto; yo lo atribuía a casi todo el mundo menos a mí.

En la primera oportunidad que tuve reuní al grupo, me disculpé por mi conducta y les comuniqué que, a partir de entonces pediría y valoraría su opinión y sus consejos.

Desde ese momento me esforcé por verlos como compañeros y colaboradores en lugar de meros aprendices. Las cosas fueron mucho más fluidas, ya que no hubo más trabas para que todos se comunicaran sinceramente e hicieran sus aportes. Nuestros ensayos eran divertidos en lugar de estresantes, y nuestras actuaciones tocaban vidas con el amor de Dios. [1]

Es mejor dirigir desde atrás y poner a otros al frente, especialmente cuando celebras un triunfo o cuando ocurren cosas buenas. Ve al frente cuando haya peligro: La gente agradecerá tu liderazgo. - Nelson Mandela (1918–2013)

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[1] Conéctate Dirigir con humildad

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