«Confianza»
No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. (Hebreos 10:35–36)
¡Esos son unos versículos maravillosos! Se encuentran entre mis favoritos. Te hace falta paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengas la promesa. ¡La obtendrás!
Quiero que pongan especial atención en esas palabras: «No perdáis, pues, vuestra confianza». Tiene grande galardón porque Dios no nos va a defraudar. Él no puede fallar si continúas confiando y no dejas de hacerlo. ¡Imagínate alguien que se rinde y deja de confiar justo cuando Dios está a punto de responder a su oración!
Busca en la Palabra de Dios escrita y hallarás que en muchas ocasiones Él menciona la palabra «confianza». Me he quedado asombrada de la cantidad de veces que aparece en la Palabra de Dios.
Les dije una vez que a Dios le toma tiempo hacer un roble, incluso hacer una rosa. Bueno, eso también se aplica a la oración. Existen muchas razones por las que una oración no puede ser respondida de inmediato. Sé que es difícil de entender, ¡pero algún día lo entenderemos!
El persistir y no perder la confianza es lo que hace la diferencia entre por qué algunos obtienen respuestas y otros no. Es ese espíritu de gran confianza en que Dios va a responder, si creemos y confiamos en Él y peleamos. [1]
El momento elegido por Dios siempre es perfecto. Confía en sus retrasos. Él te cuida. - Tony Evans
[1] Áncora Aguanta