Hay una línea de llegada
He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. (2 Timoteo 4:7 NVI)
Nuestro Señor que nunca cambia
Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti. (Isaías 54:10 NVI)
No es un Dios silencioso
Perfecto es el camino de Dios; probada es la palabra del SEÑOR. Él es escudo a todos los que en él se refugian. (Salmos 18:30 RVA-2015)
Sea cual sea la necesidad
Amo al SEÑOR, pues ha escuchado mi voz y mis súplicas, porque ha inclinado a mí su oído. Por tanto, le invocaré todos mis días. (Salmos 116:1-2 RVA-2015)
Aferrarnos a Sus promesas
Su divino poder nos ha concedido todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad por medio del conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia. (2 Pedro 1:3 RVA-2015)
En Sus brazos estamos salvo
Al SEÑOR he puesto siempre delante de mí; porque está a mi mano derecha no seré movido. (Salmos 16:8 RVA-2015)
A la luz de Su gloria
Nosotros lo amamos a él porque él nos amó primero. (1 Juan 4:19 RVR1995)
Mi Padre te proveerá
Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que sus caminos, y mis pensamientos más altos que sus pensamientos. (Isaías 55:9 RVA-2015)
Satisfará cada una de nuestras necesidades
El gran amor del Señor nunca se acaba, y Su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan Sus bondades; ¡muy grande es Su fidelidad! (Lamentaciones 3:22-23 NVI)
Pides Su perdón
Pero tú, Señor, eres un Dios compasivo y clemente, lento para la ira, pero grande en misericordia y verdad. (Salmos 86:15 RVC)
La fe no se rinde
Pero si esperamos lo que no vemos, con perseverancia lo aguardamos. (Romanos 8:25 RVA-2025)
«Confianza»
No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. (Hebreos 10:35–36)
Siempre firme
Solo Él es mi roca y mi salvación, mi fortaleza donde jamás seré sacudido. (Salmo 62:2 NTV)
Orar con júbilo
¡Me maravilla, oh Señor, lo que tu has hecho por mí! Canto de puro júbilo por las obras que haces. (Salmos 92:4 NBV)
De forma distinta
El Señor afirma los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir. (Salmo 37:23 NVI)
Los tesoros de la oscuridad
Porque todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. (1 Juan 5:4 RVA-2015)
El sencillo principio de confiar
Tú, Señor, eres mi escudo y mi fuerza;en ti confía mi corazón, pues recibo tu ayuda. Por eso mi corazón se alegra y te alaba con sus cánticos. (Salmos 28:7 RVC)
Cuando lo escribimos
Me hiciste conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con Tu presencia. (Hechos 2:28)
Orar por todo
Busquen al SEÑOR y Su fortaleza; busquen Su rostro continuamente. (1 Crónicas 16:11 NBLH)