Cumplen su palabra
Sobre todo, hermanos míos, no juren ni por el cielo ni por la tierra ni por ninguna otra cosa. Que su «sí» sea «sí», y su «no», «no», para que no sean condenados. (Santiago 5:12 NVI)
La integridad es fundamental para ser una persona digna de confianza o creíble. Nos afecta de forma personal, profesional, social y espiritual. Tiene que ver con el núcleo de qué persona eres. Define el carácter.
Vivir con integridad es vivir conforme a los valores que se tienen aunque se salga perjudicado. Y habrá veces en que se salga perjudicado. En algunos casos, prometerán algo y luego un cambio en las circunstancias hará que cumplir su palabra sea difícil o costoso, pero lo harán porque han hecho una promesa. Cuando digan «sí» debe significar «sí» y cuando digan que no, debe significar «no». La integridad significa que cumplen su palabra.
Tener integridad es conocer sus valores morales y comprometerse a vivir conforme a ellos. Falta integridad cuando sus palabras no concuerdan con sus actos, cuando dicen una cosa y hacen otra, cuando sus actos contravienen sus valores (valores divinos). Nuestros valores son lo que motiva nuestros actos y cuando vemos que falta integridad en nuestro comportamiento, eso indica que nuestros verdaderos valores tal vez no sean los que pensamos o afirmamos que son. Es posible que de manera inconsciente defendamos valores que no están en sintonía con la voluntad de Dios o Su Palabra.
Como cristianos, debemos esforzarnos por medir nuestras decisiones, palabras y actos con los valores que Dios nos ha revelado por medio de las Escrituras. En síntesis, que nuestros valores estén en consonancia con los de Dios.
La honradez y la integridad son absolutamente esenciales para tener éxito en la vida… en todos los aspectos de la vida. – Zig Ziglar
[1] Áncora Integridad, 1ª parte