El gozo representa nuestra herencia en Cristo

Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es Su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. (1 Tesalonicenses 5:18 NVI)

Cultivamos el gozo depositando nuestra confianza en Dios. Ser digno de confianza es parte de la esencia de Dios, parte de Su carácter.

La confianza conduce a la esperanza, y la esperanza al gozo y potenciamos nuestro gozo cuando cultivamos agradecimiento y gratitud ante cualquier situación en la que nos encontramos.

Sean o no agradables nuestras circunstancias, debemos mostrarnos agradecidos. Eso no quiere decir que debemos agradecer las circunstancias difíciles que se nos presentan, pero sí dar gracias en medio de cada circunstancia, sea buena o sea mala.

La Escritura nos enseña a dar gracias al Señor por obrar para bien en nuestras actuales circunstancias, sabiendo que Él no nos dará cargas que no podamos sobrellevar y que Su gracia nos basta para poder sobrellevarlas. A medida que agradecemos y alabamos, experimentamos el gozo que representa nuestra herencia en Cristo y «el gozo del Señor es nuestra fortaleza».

El gozo cristiano implica llevar una vida dentro del marco de conciencia del amor y desvelo que Dios manifiesta por nosotros, afrontar los altibajos de nuestra existencia con fe profunda en que el Señor siempre está presente, consolándonos y atendiéndonos, y contentarnos y regocijarnos porque estamos siempre bajo Su amoroso amparo.

Eso no quiere decir que siempre estaremos felices, sino que sean cuales sean nuestras circunstancias, podemos afirmarnos sobre la roca maciza de la alegría. [1]

La alegría es oración, la alegría es fuerza, la alegría es amor, la alegría es una red de amor con la que se pueden atrapar almas... Un corazón alegre es el resultado inevitable de un corazón ardiente de amor. - Santa Madre Teresa de Calcuta (Alegría)

[1] Áncora El gozo del Señor: nuestra esperanza y nuestra fortaleza

Previous
Previous

Sin embargo, encierran una belleza latente

Next
Next

Prueba algo nuevo cada día