La paz de Dios
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:7 NVI)
Me di cuenta de que había llegado a la conclusión de que gozar de paz representaba un lujo que no siempre me podía dar. Pero me resultó evidente que, según la Palabra de Dios, la paz no es un «lujo» simplemente; es un regalo que Jesús nos ofrece por gracia, y debería ser un factor fundamental en mi relación con Él.
Jesús recalcó varias veces la paz en Su «discurso del aposento alto» en los capítulos 14 a 17 del libro de Juan.
«No se angustien».
«La paz les dejo; Mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien, ni tengan miedo».
«Yo les he dicho estas cosas para que en Mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.»
El Salmo 34:14 nos dice: «Busca la paz y síguela». En el mundo de hoy, con su trajín, tecnología, problemas, guerras, conflictos, etc., puede resultar difícil hallar paz mental, y a menudo es necesario «perseguirla» para obtenerla. Pero después de repasar las escrituras que se mencionan aquí, tomé la decisión de buscar ardientemente la paz de Dios en lugar de soportar innecesariamente preocupaciones, miedo y confusión sobre las cosas que me inquietan. Por la gracia de Dios, tendré una comunión más íntima y cercana con el Príncipe de Paz y me esforzaré por conocerlo mejor. [1]
Conoce a Jesús, conoce la paz. Sin Jesús, no hay paz». La única forma de disfrutar de paz duradera es «conocer a Jesús ».
[1] Áncora Perseguir la paz