Para la gloria de Dios

Para la gloria de Dios
Sunrise Devotional

El camino de los justos es como la primera luz del amanecer, que brilla cada vez más hasta que el día alcanza todo su esplendor. (Proverbios 4:18 NTV)

A pesar de que se considera un triunfador, a mucha gente le extraña que haya llegado a esa conclusión. Su cuerpo está magullado y lleno de cicatrices, producto de numerosas golpizas. Su vida errante también ha dejado huella en él. Para colmo ha perdido su libertad, y es probable que sea ejecutado.

Tuvo un comienzo prometedor. Al nacer se le otorgó una ciudadanía de primera clase, que podría haberle abierto muchas puertas. Sin embargo, después que abrazó la nueva fe ha sido encarcelado arbitrariamente en numerosas oportunidades e interrogado de forma brutal. Ha naufragado tres veces y hasta lo apedrearon en una ocasión. Se ha salvado por los pelos de varias conspiraciones, pero no se puede decir que se haya librado de toda forma de violencia.

No solo ha sido víctima de una feroz oposición y rechazo, sino que también ha sufrido pobreza y escasez. En resumidas cuentas, ha padecido muchas tribulaciones, hasta el punto de que por momentos su vida le ha parecido insufrible.

En esas circunstancias, cuesta creer que afirme valerosamente: «He peleado la buena batalla, he terminado la carrera y he permanecido fiel. Y ahora me espera el premio, la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me dará el día de Su regreso».

Pablo se consideraba un ganador, porque la satisfacción interior de haber hecho lo que Dios esperaba de él borró toda apariencia de fracaso. Se aseguró el máximo triunfo. Nosotros también podemos hacerlo si empleamos nuestros dones y tiempo para la gloria de Dios. [1]

Jesús, te invito a formar parte de mi vida y a acompañarme por dondequiera que me lleve el destino.

[1] Conéctate Saberse ganador

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