Reconocer todo lo bueno
Bueno es el SEÑOR para los que en él esperan, para el alma que lo busca. Bueno es esperar en silencio la salvación del SEÑOR. (Lamentaciones 3:25-26 RVA-2015)
Si una decisión que tomaste parece haber tenido malos resultados o consecuencias imprevistas, ten presente que probablemente no has visto todavía todos sus efectos. Lo que da la impresión de ser una piedra o una serpiente todavía puede transformarse en pan o incluso en una comida completa. O como dijo otro: «Todo terminará bien; si no está bien ahora es que todavía no hemos visto el final». Ese principio es particularmente cierto en el caso de las personas que aman al Señor y buscan Su orientación, puesto que Él ha prometido obrar siempre de manera que las cosas redunden en nuestro bien.
Revivir el pasado y lamentarnos de algunas cosas que hicimos, o desear haberlas hecho de otra manera, es propio de nuestra naturaleza humana. Dios lo comprende perfectamente. Pero es un error dejar de ver todo lo bueno que también trajeron esas experiencias: la prudencia, la madurez y otras enseñanzas que contribuyeron a forjar nuestro carácter y prepararnos para futuras situaciones.
Al volver la mirada hacia atrás debemos hacer un esfuerzo deliberado por reconocer todo lo bueno. No nos olvidemos de todo lo «verdadero, honesto, justo, puro y amable» que ha habido en nuestra vida. Demos gracias a Dios por las decisiones acertadas que tomamos en el pasado y por las que Él nos ayudará a tomar en el futuro. [1]
Todos cometemos errores, tenemos conflictos e incluso lamentamos hechos de nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, no eres tus conflictos, y tienes AHORA la capacidad de moldear tu día y tu futuro. - Steve Maraboli
[1] Áncora Adiós a los remordimientos