Reposo y nuevas energías

Reposo y nuevas energías
Sunrise Devotionals

Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia y con cánticos de liberación me rodearás. (Salmos 32:7 RVA-2015)

A principios de año mi vida era un desastre. Nuestra cuenta corriente se hallaba casi vacía, y los trastornos de salud se cernían sobre mi familia. Pronto la aprensión se asentó cómodamente en mis meditaciones cotidianas. ¿Cómo podía sentirme agradecido

Refugio. - Oí mentalmente esa palabra con tanta claridad como si alguien me la hubiera dicho en voz alta. Necesitaba un refugio. En épocas antiguas, cualquiera podía acogerse a sagrado dentro de los muros de una iglesia o convento. Mientras la persona que buscaba amparo permaneciera dentro de los límites de la iglesia, normalmente se respetaba su derecho a asilo.

Pero ¿cómo se me aplicaba eso a mí? Yo también estaba en fuga. Mis miedos eran tan reales como los perseguidores de un bribón en tiempos medievales. Era imposible tratar de ocultarme de ellos. Pero hay un lugar de refugio: «El nombre del Señor es torre fuerte. A ella corre el justo y está a salvo».

¡A salvo! - ¡Qué bella expresión! En la torre fuerte de Jesús hallo reposo y nuevas energías. Allí puedo conversarlo todo con el Salvador, y Él me indica cómo hacer frente a cada dificultad y temor. ¿Y qué de todos mis problemas? No es que hayan desaparecido. Después de un rato en el refugio ya no me irritan. No hay nada que Jesús y yo no podamos afrontar juntos. Y lo mejor de todo es que puedo acogerme a sagrado tantas veces como sea preciso. [1]

En brazos de Jesús,
bajo Su tierna faz,
encontraré la dicha,
y mi alma tendrá paz. - Fanny Crosby, 1868

[1] Conéctate Refugio

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