Ser Su amigo leal
El Señor brinda su amistad a quienes le temen y les da a conocer su pacto. (Salmos 25:14 NVI)
No creo que el éxito se pueda medir por el dinero, aparatos electrónicos o personas que conocemos. Ese tipo de éxito suele ser efímero y no garantiza la felicidad.
Tomemos como ejemplo a la Madre Teresa (1910–1997), Ella trabajó durante décadas entre los pobres de Calcuta, India. Vivió en la pobreza y a menudo se enfrentó a una oposición e inmensas dificultades. Sin embargo, en mi opinión —y, sin duda, en la de Dios—, ella fue definitivamente un éxito, alguien cuya vida estuvo totalmente dedicada a Jesús y a los demás, y que cumplió su destino.
Esto no quiere decir que el éxito y la felicidad solo se puedan encontrar en el tipo de devoción y abnegación totales que demostró la Madre Teresa, pero ilustra cómo el éxito y la felicidad pueden manifestarse de diferentes formas.
El evangelizador escocés Oswald Chambers escribió: «Dios te llama a ser Su amigo leal, y a cumplir los propósitos y metas que Él te ha trazado».
Una vida que cumple los propósitos y las metas que Dios dispuso —cualesquiera que sean en cada caso— es una vida de éxito, y una persona que mantiene un vínculo de amistad con Dios es a todas luces una persona feliz. [1]
La clave de la amistad con Dios no está en cambiar lo que haces, sino en cambiar tu actitud hacia lo que haces. - Hermano Lorenzo
[1] Conéctate Amistad con Dios