Acceso directo a Dios

Acceso directo a Dios
Sunrise Devotional

Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia para que alcancemos misericordia y hallemos gracia para el oportuno socorro. (Hebreos 4:16 RVA-2015)

Al instruir a Sus discípulos —y en última instancia a todos nosotros— para que oraran en Su nombre, Jesús nos estaba diciendo que tenemos el derecho de presentarnos con convicción frente al trono de la gracia de Dios, porque somos miembros de la familia de Dios al haber aceptado el sacrificio de Jesús por nuestros pecados.

Si bien es cierto que Dios interactuó y habló con algunas personas en el Antiguo Testamento, y obró milagros impresionantes para proteger y proveer para Su pueblo, en general las personas no tenían el acceso directo a Dios que tenemos hoy en día. Todavía no eran los hijos e hijas de Dios mediante la fe en Su hijo. No tenían la misma relación personal que podemos disfrutar hoy habiendo sido reconciliados con Dios al recibir a Jesús como Salvador y gozando del Espíritu de Dios que vive en nosotros.

Antes del nuevo pacto establecido por la muerte de Jesús en la cruz, los fieles tenían acceso a Dios y a la redención de los pecados a través del sistema de sacrificios del templo. Se consideraba que Dios moraba en el Lugar Santísimo, en lo más recóndito del templo, que estaba dividido del resto del templo por una cortina gruesa. Solo el sumo sacerdote podía pasar al Lugar Santísimo, y solo un día al año.

Cuando Jesús murió, el velo se rasgó en dos. Desde Su muerte y resurrección y la concesión del Espíritu Santo, tenemos acceso directo a Dios, lo cual es un privilegio. [1]

La bondad de Dios es infinitamente más maravillosa de lo que jamás podremos comprender. - Aiden Wilson Tozer

[1] Áncora El eterno plan de Dios

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