Auténtica esperanza
Entonces Jesús les dijo otra vez: “¡Paz a ustedes! Como me ha enviado el Padre, así también yo los envío a ustedes”. (Juan 20:21 RVA-2015)
La mayoría de la gente entiende la esperanza como un deseo, es decir, espero que algo pase. En la Biblia, la esperanza se utiliza en el sentido de "expectativa alegre y confiada". Quizá esperas que pasen cosas buenas, o como yo a veces, tiendes a esperar que no ocurran malas cosas.
Para esos trastornos y tragedias necesitamos una esperanza sólida, que es precisamente la que nos brinda Jesús. Su resurrección, que los cristianos conmemoramos este mes, trae consigo la promesa de la vida eterna que disfrutaremos con Él. De ahí que el rey David de antaño expresara este sentimiento: Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua,Y aun mi carne descansará en esperanza;(Hechos 2:26)
Jesús nos indicó cómo quiere que orientemos entretanto nuestra vida. Nos insta a ser Sus manos, Sus pies, Sus ojos, Sus labios; a vendar a los quebrantados de corazón, a consolar a los que están de duelo, a levantar a quienes tienen el alma sepultada en la desesperanza y la soledad, a dar vista a los ciegos iluminándolos con la luz de Jesús, a anunciar el evangelio a los pobres, a desatar los pesados yugos y liberar a los oprimidos espiritualmente. «Den gratuitamente lo que gratuitamente recibieron».
Pongamos a Jesús en el centro de nuestras celebraciones esta Semana Santa y anunciemos a todos la buena nueva de Su nacimiento, muerte y resurrección, que es fuente de auténtica esperanza de nueva vida para todos los que se acercan a Él. [1]
El gran regalo de la Pascua es la esperanza; la esperanza cristiana que nos hace tener esa confianza en Dios, en su triunfo final, y en su bondad y amor que nada puede quebrantar. – Basil C. Hume
[1] Conéctate La esperanza del cristiano