Su deseo de rescatarnos

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente … Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:37,39 RVA-2015)

Cada año, a la llegada de la Semana Santa, me embarga una pena inmensa al pensar en lo que Jesús padeció por nosotros. Aguantó muchísimo sufrimiento, dolor y agonía en las horas previas a Su cruel crucifixión, por no mencionar la angustia que debió de sentir previendo lo que le esperaba. Aunque es cierto que sabía cuál era la finalidad de todo, no dejaba de ser terrorífico. De hecho, Jesús solicitó al Padre una exención de la cruz.

Habría podido echarse atrás o darse por vencido, o hasta invocar ángeles que fueran a rescatarlo. ¿Por qué no lo hizo? Porque Su deseo de rescatarnos primó por sobre su ansia de poner fin a su dolor físico y tormento mental.

Amó sin prejuicios. Cuando un centurión se acercó a Él para pedirle que sanara a su siervo, Jesús lo hizo de buena gana. Manifestó tanto amor al centurión y a su siervo como a cualquier otra persona. La samaritana con la que se encontró junto a un pozo pertenecía a una cultura distinta, no obstante, Jesús vio un corazón doliente y le demostró que para Dios ella era importante.

Si amamos a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente, nos saldrá natural prestarle oído. No pondremos otros dioses delante de Él ni tomaremos Su nombre en vano ni nos olvidaremos de darle cabida en nuestra vida.

Habrá momentos en que nos descarriemos, desoyamos a nuestro Maestro o hasta neguemos tener algo que ver con Él. Pero al igual que el hijo pródigo, si nos damos la vuelta y nos encaminamos hacia el perdón, nuestro Padre saldrá corriendo a recibirnos con los brazos abiertos. [1]

Nosotros anunciamos la resurrección de Cristo cuando su luz ilumina los momentos oscuros de nuestra existencia y podemos compartirla con los demás. … Con nuestra actitud, con nuestro testimonio, con nuestra vida decimos: ¡Jesús ha resucitado! Lo decimos con todo el alma. - Papa Francisco

 

[1] Conéctate La pasión del cristiano

Next
Next

Auténtica esperanza