Con humildad y amabilidad

Con humildad y amabilidad
Sunrise Devotional

De la misma manera, el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. (Mateo 20:28 RVA-2015)

En la humildad se halla gran descanso y contentamiento. Todo lo que hizo Jesús, Sus Palabras, Su forma de obrar, siempre fue una ilustración de humildad, y cuando escogió a Sus discípulos, escogió a hombres humildes. Hasta Su madre dijo: «Porque [el Señor] ha mirado la bajeza [humildad] de Su sierva». No fue una posición alta o tener elevados valores morales lo que la calificó para ser la madre del Hijo de Dios, sino su humildad y pureza.

En uno de los evangelios Jesús oró de la siguiente manera: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños». Aquí Cristo está declarando que únicamente los humildes pueden recibir las verdades más profundas de Dios. Cuando los discípulos discutieron, en el capítulo nueve de Lucas, acerca de quién sería el mayor en el Reino de Dios, Jesús les respondió: «El que es más pequeño entre todos vosotros, ése es el más grande».

La humildad hacia los demás es prueba de humildad hacia Dios, puesto que el espíritu de nuestra vida se hace manifiesto al tratar a otros con humildad y amabilidad. La humildad hacia Dios no sirve de nada si no se manifiesta hacia los hombres y, en particular, en nuestra vida personal.

Cuando escuchen de toda la confusión, dudas y temores que habitan en el corazón de los hombres hoy en día, recuerden que Él les ha prometido descanso para su alma, si llevan Su yugo y aprenden de Él. [1]

No es fácil bajar al valle de la humillación, puesto que el descenso es agreste y empinado, sin embargo, cuando uno llega allí, sin duda es un valle fructífero. - John Bunyan

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[1] Áncora El asiento humilde

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Una vida por encima de lo común