Descubrimos Su enorme poder
Sabiendo que la tribulación produce perseverancia, y la perseverancia produce carácter probado, y el carácter probado produce esperanza. (Romanos 5:3-4 RVA-2015)
¿Por qué da la impresión de que algunas personas llevan vidas de ensueño mientras que otros, como yo, por lo visto adolecen de un sinfín de defectos y sufren innumerables reveses?
A primera vista, muchas cosas no parecen justas o equitativas. Sin embargo, gran parte de lo que sucede en la vida de una persona pasa inadvertido a los demás. No todos pasan por las mismas dificultades al mismo tiempo; pero a la larga, a todo el mundo le toca su turno.
Dios dispone que todas las personas se enfrenten a algunas dificultades durante su tránsito por la Tierra. Se vale de esos trances para enseñarnos a superar obstáculos y llevarnos al punto en que, agotados todos nuestros recursos, ya no podemos más y acudimos a Él. Así descubrimos Su enorme poder.
A nosotros nos parece que una persona ha sido más favorecida por el hecho de tener una vida fácil y sin preocupaciones, con menos contratiempos, dolencias, etc. Sin embargo, las bendiciones divinas muchas veces vienen camufladas como estorbos y reveses. Él prefiere que tengamos una vida plena a una vida fácil. Desea que nuestra existencia sea rica en fe, en profundidad espiritual, comprensión, amor abnegado, fuerza interior y ternura.
Todos esos tesoros espirituales derivan de una relación íntima con Él y suelen ser el fruto de pruebas y sufrimientos o de haber superado grandes dificultades. Esa relación y la madurez espiritual que trae aparejada nos conceden una dicha profunda y duradera. [1]
Cada dificultad es una oportunidad para forjar nuestro carácter. Cuanto más difícil sea la prueba, mayor es la posibilidad de desarrollar nuestra musculatura espiritual y nuestra fibra moral. Tus circunstancias son temporales, tu carácter dura para siempre. Rick Warren, The Purpose-Driven Life
[1] Conéctate ¿Es cierto que hay gente que lo tiene todo?