Él es constante

Por siempre perdura el plan del Señor, generación tras generación Sus proyectos. (Salmo 33:11 BLPH)

Prácticamente todas las personas de mi edad con las que hablo coinciden en que el mundo de hoy es muy distinto del que conocieron nuestros padres y abuelos. Lo curioso es que esa sensación no es exclusiva de nuestra generación.

Amén de las continuas transformaciones que experimenta el mundo, nuestra vida también pasa por fases que presentan sus obstáculos y oportunidades. Lidiamos con situaciones estresantes y tomamos decisiones como mejor sabemos; aun así estamos en ayunas sobre lo que nos deparará el porvenir. Un buen desempeño hasta ahora tampoco es garantía de un éxito futuro.

Cuando todo a nuestro alrededor parece volátil y nos invade la ansiedad y esa sensación de extravío o de que la vida es una aventura aterradora por territorios inexplorados, podemos apoyarnos en nuestro Dios inmutable. Él es constante.

Aunque desconocemos lo que nos aguarda, venga lo que venga es imposible que Dios nos abandone o que nos defraude cuando precisemos ayuda. «El Señor es mi roca, mi baluarte y mi libertador […], mi escudo y el poder de mi salvación, mi altura inexpugnable». (Salmo 18:2) [1]

Señor, indícame qué hacer y qué dejar sin hacer. - Elizabeth Fry (1780–1845)

 

[1] Conéctate Nuestra constante

Next
Next

Él satisfará cada anhelo de tu corazón