Es mi tiempo de pruebas
Cuán bienaventurado es el hombre cuyo poder está en ti, en cuyo corazón están los caminos a Sion. Pasando por el valle de Baca lo convierten en manantial, también las lluvias tempranas lo cubren de bendiciones. Van de poder en poder. (Salmo 84:5–7 LBLA)
Me encontraba en una silla de ruedas esperando en el vestíbulo del hospital a que viniera el taxi. Sí, me había resbalado y caído. Y me había quebrado siete huesos en la parte superior del brazo. ¡Estoy pasando por el valle de Baca! Es mi tiempo de pruebas.
El valle de Baca referido en la Biblia era un sitio concreto. Se trataba de un valle estrecho y árido por el que tenían que pasar los judíos para llegar a Jerusalén a rendir culto en el templo. El término baca en hebreo significa llanto. El valle de Baca hace referencia a una temporada difícil y penosa.
Lo que Dios nos dice en ese pasaje es que todos los que experimentan penas —¿a quién no le pasa? — pueden cobrar fuerzas por medio de la fe. Manteniendo la vista fija en Él y el corazón atento a Su Palabra, el valle de Baca se convierte en un lugar muy diferente. En vez de un valle árido y duro, de lágrimas y tristeza, Él puede convertirlo en un espacio de crecimiento y abundancia.
Aunque la vida nos lleve a pasar por épocas de penalidades y sufrimiento, por medio de la fe en Jesús esos momentos difíciles pueden tornarse en puntos de apoyo a partir de los cuales podamos «ir de poder en poder». Podemos afrontar esas contrariedades sabiendo que el desenlace nos acerca a Dios. El valle de Baca puede convertirse en una fuente de bendición por medio de la gracia fortalecedora de Dios.
¡Sé que voy a salir adelante después de todo esto! [1]
La fe es dar el primer paso, incluso cuando no ves la escalera completa. -Martín Luther King Jr.
[1] Conéctate La lluvia también trae bendicionesù