El cronograma de Dios es impecable

Bien lo ha hecho todo. (Marcos 7:37)

A veces esas situaciones persisten pese a que uno considera que ha hecho todo lo que estaba a su alcance: ha orado, leído y obedecido la Palabra de Dios, ha invocado Sus promesas y ha procurado confiar en Él. Si después de todo eso uno sigue sin ver una salida, es fácil desmoralizarse.

Es posible que Dios nos esté poniendo a prueba para ver si vamos a confiar, tener fe y agradecerle todo lo bueno que nos da, aun cuando parezca que no responde a una petición particular que le hemos hecho. A Dios le encanta que Sus hijos manifiesten fe, y promete recompensar grandemente a quienes soportan las pruebas con valor.

Si Dios está obrando en tu vida con el fin de cultivar en ti determinada cualidad, puede que el proceso demore un poco. Un trozo de carbón no se convierte en un diamante de la noche a la mañana; lo mismo sucede con nosotros. Cuando te parezca que has llegado al límite de tus fuerzas, aguanta un poco más. Muchas veces la paciencia es la llave que nos da acceso a las bendiciones de Dios.

Hay casos en que tenemos que conformarnos con aguardar a que Él nos responda. Aunque le pidamos que ponga fin enseguida a nuestras dificultades, es posible que Él considere preferible hacerlo más adelante. El cronograma de Dios es impecable. «Bien lo ha hecho todo». Confía en Él. La fe implica creer, confiar. Quien tiene fe no permite que las circunstancias o las pruebas lo despojen de su paz y de su alegría. [1]

No siempre sé lo que me deparará el futuro
o qué pruebas o tribulaciones me tenga reservado;
mis pasos están ordenados, Dios elegirá,
Dios sabe el camino que seguiré, ¿acaso debo saber más? - Autor desconocido

 

[1] Áncora Bien lo ha hecho todo

Previous
Previous

Es mi tiempo de pruebas

Next
Next

Tócame y serás sano