Miopía espiritual
Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por Mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. (Mateo 19:29)
Moisés, a quien la hija del faraón había encontrado entre los juncos, se crió en el palacio del faraón. Allí había grandes riquezas y muchos lujos. Al hacerse mayor, sin embargo, tuvo que presentarse delante del rey, que le exigió que tomara una decisión.
Prefirió ser el menor de los hijos de Dios, sin una corona terrenal, y llevar una diadema para siempre en la vida venidera. Así que tomó partido por los hijos de Dios.
2 de Pedro 1:9 habla de los que son muy cortos de vista, que son ciegos y no pueden ver a lo lejos. Hoy en día hay muchas personas así a la hora de tomar decisiones. Solo ven el presente, y por él hipotecan su futuro. Muchos están ciegos espiritualmente y no ven el gran galardón que Dios tiene para ellos. Tienen miopía espiritual.
Puedes ser corto de miras en los asuntos del alma, vives mayormente para el presente y no mantienes la mirada y el corazón en el gran galardón. El Señor dice que si sufrimos con Él también reinaremos con Él.
¿Estás eligiendo lo que tiene importancia eterna? Es mejor sacrificarse ahora, amados, y después tener gloria. Dios te ama y ha planeado tanto para ti, muchísimo. Vive en Su Palabra. Confía en que Él lo arreglará todo, para bien tuyo y para Su gloria. [1]
Nuestro sacrificio, si es hecho para honrar a Jesús, nunca es en vano. Dios honra nuestra fidelidad y Jesús nos promete una recompensa real, eterna y abundante. - Ryan McCoskey
[1] Áncora Dios pagará