Su poder transformador

Su poder transformador
Sunrise Devotional

Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios […]. Y la paz de Dios […] guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos. (Filipenses 4:6,7 RVR 95)

¿Qué debe hacer el creyente en tiempos lúgubres? Guardar silencio y escuchar. Depositar su confianza en el nombre del Señor, apoyarse en su Dios. Quedarse quieto, como dice el versículo, quedarse quieto y escuchar. Lo primero que conviene hacer es —valga la paradoja— no hacer nada, quedarse quieto. Aunque vaya a contrapelo de la naturaleza humana, es lo más atinado. Un viejo adagio reza: «Cuando estés nervioso, no te apures». Dicho de otro modo, cuando no estés seguro de lo que debes hacer, no reacciones apresuradamente, a tientas y a ciegas, esperando que se dé lo mejor.

Quédate quieto y verás lo que hará Dios. Cuando nos serenamos y confiamos en Él, le damos oportunidad de obrar. Con frecuencia al preocuparnos le impedimos hacer todo lo que podría hacer. Si estamos distraídos y tenemos el espíritu turbado, no le dejamos hacer mucho por nosotros. La paz de Dios debe tranquilizarnos y dar reposo a nuestra alma.

No hay mejor lugar para renovarse mentalmente que el aposento de la oración, a solas con Dios. Cuando nos apartamos de las cosas temporales que nos distraen y nos hostigan, y allí —en la presencia de Dios— fijamos la mente en las cosas de Él, Su poder transformador comienza a obrar en nosotros. Entonces cambiamos y nos renovamos. [1]

Guarda silencio, pobre corazón convulsionado,
que la paz es señal clara de que Dios nos sonríe.
Su amor enmienda todo error, calma todo altercado.
Ama y vuelve a amar, siempre con espíritu apacible. - Edith Linn Forbes (1865–1945)

‍ ‍

[1] Conéctate El secreto

Next
Next

Unas pequeñas indicaciones