Haz lo que puedas
Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos están atentos a sus oraciones. (1 Pedro 3:12a RVA-2015)
Irrigar diariamente nuestra alma
El Señor, te guiaré siempre, y en tiempos de sequía satisfaré tu sed; infundiré nuevas fuerzas a tus huesos, y serás como un huerto bien regado, como un manantial cuyas aguas nunca faltarán. (Isaías 58:11 RVC)
Liberados para buscar a Dios
Como ciervo que brama por las corrientes de agua, así mi alma clama por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de ti, Dios de la vida; ¿Cuándo vendré a presentarme ante ti, mi Dios? (Salmo 42:1-2 RVC)
El tiempo ideal
Yo amo a los que me aman, y me dejo encontrar por todos los que me buscan. (Proverbios 8:17 TLA)
Apoyarnos por entero en el Señor
No es por el poder ni por la fuerza, sino por mi Espíritu, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales. (Zacarías 4:6 NTV)
Agudiza nuestra capacidad espiritual
Pues lo que fue escrito anteriormente fue escrito para nuestra enseñanza a fin de que, por la perseverancia y la exhortación de las Escrituras, tengamos esperanza. (Romanos 15:4 RVA2015)
Dios ha optado por trabajar con nosotros
Y así nosotros, como colaboradores, les exhortamos también a ustedes a que no reciban en vano la gracia de Dios. (2 Corintios 6:1 RVA-2015)
Una invisible fuente interior de fortaleza
Si subiera a los cielos, allí estás tú; y si en el seol hiciera mi estrado, allí tú estás. Si tomara las alas del alba y habitara en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra. (Salmo 139:9–10)
Puedo darte fuerzas para sobrellevar las tribulaciones de la vida
El SEÑOR es quien va delante de ti. Él estará contigo; no te dejará ni te desamparará. ¡No temas ni te atemorices! (Deuteronomio 31:8 RVA2015)
Mira en Mi rostro
Porque he de saciar al alma fatigada, y he de llenar a toda alma que languidece. (Jeremías 31:25 RVA2015)
Echémosle una miradita
Cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría. (Salmos 94:19 NVI)
Al conocer mejor a Jesús
Jesús les contó otra parábola: «El reino de los cielos es semejante… (Mateo 13:24 RVC)