Tenemos mucho que celebrar
Pero nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo mortal en un cuerpo glorioso semejante al suyo. (Filipenses 3:20-21a RVR1995)
No habrá más guerras
Ninguna nación levantará la espada contra otra nación, ni se entrenarán más para hacer la guerra. (Isaías 2:4b RVC)
Algo que uno se gana
Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo para que cada uno reciba según lo que haya hecho por medio del cuerpo, sea bueno o malo. (2 Corintios 5:10 RVA2015)